Skip to main content

El otoño es una época habitual para la siembra de habas en muchas zonas de Andalucía. La llegada de temperaturas más suaves y las primeras lluvias permite comenzar una nueva campaña, aunque el momento adecuado dependerá de la variedad elegida, del clima local y del estado del terreno. Por eso, antes de sembrar, conviene valorar las condiciones de cada parcela y planificar los trabajos con tiempo.

La preparación del suelo es uno de los primeros pasos. El terreno debe permitir una buena implantación de la semilla y facilitar el desarrollo de las raíces, evitando zonas compactadas y problemas de drenaje. Si las lluvias han dejado el suelo demasiado húmedo, es preferible esperar a que tenga unas condiciones adecuadas para trabajar: entrar con maquinaria sobre un terreno saturado puede perjudicar su estructura y dificultar el establecimiento del cultivo.

También es importante seleccionar una variedad adaptada a la zona y al destino de la producción. No todas las habas tienen el mismo ciclo ni el mismo comportamiento, por lo que la elección de la semilla influye en la planificación de la campaña. La profundidad de siembra y la separación entre plantas y líneas deben ajustarse a la variedad, al sistema de cultivo y a la maquinaria que se vaya a utilizar.

Durante las primeras etapas, el manejo del agua requiere especial atención. Sembrar en otoño no significa que las lluvias vayan a cubrir siempre las necesidades del cultivo. Es necesario observar la humedad del suelo y, cuando se disponga de riego, ajustar los aportes a las precipitaciones y al desarrollo de las plantas. El objetivo es disponer de humedad suficiente para la nascencia y el crecimiento, sin mantener el terreno encharcado.

Fertilización y cuidados iniciales del cultivo de habas

La fertilización debe planificarse teniendo en cuenta el análisis del suelo, los cultivos anteriores y las necesidades de la explotación. Aplicar una misma pauta de abonado a todas las parcelas puede dar lugar a aportes innecesarios o a carencias. Contar con asesoramiento técnico ayuda a definir una estrategia adaptada al terreno y a revisar los aportes a lo largo de la campaña.

Una vez que aparecen las primeras plantas, conviene comprobar que la nascencia sea uniforme y vigilar la presencia de malas hierbas, plagas o síntomas de enfermedad. Detectar a tiempo cualquier incidencia permite valorar su causa y decidir cómo actuar antes de que afecte a una superficie mayor.

TRIFERSA, junto al agricultor durante toda la campaña

El comienzo del otoño abre una nueva etapa en muchas explotaciones agrícolas con la siembra de habas en Andalucía. Es el momento de preparar el terreno, elegir la variedad adecuada y planificar el riego y la fertilización según las condiciones de cada parcela.

En TRIFERSA acompañamos al agricultor durante las diferentes fases del cultivo, aportando asesoramiento y soluciones adaptadas a las necesidades de cada explotación. Porque una buena cosecha comienza mucho antes de la recolección, con una siembra bien planificada y un cuidado continuo del campo.

¿Necesitas asesoramiento para tus cultivos? Contacta con TRIFERSA y te ayudaremos a preparar cada etapa de la campaña.

Contacta con TRIFERSA y hablemos de tu cultivo.

Llamanos al +34 956 31 96 38

×